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Toma de decisiones

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En los procesos de toma de decisiones influyen una serie de eventos que pueden acercarnos a ser más efectivos en las mismas o dificultar los pasos y la acción de cada una de ellas. Una de las tareas más importantes de un ejecutivo en un puesto gerencial o de dirección es tomar decisiones, pero no cualquier decisión, hoy en día se deben disminuir los escollos y hacer del ejercicio decisional, una forma agradable, metódica y propositiva que nos permita garantizar resultados con mínimos riesgos y optimización de recursos.

El mundo del conocimiento, tiene una serie de parámetros que ayudan a mejorar nuestras técnicas para hacer más impactante y menos tediosas la toma de decisiones. Es necesario trasladar el pensamiento a un mundo de colaboradores y no de subordinados, a un mundo de personas preparadas y no de labriegos, a un mundo de la información y comunicación y no de pocos datos, silencio y restricción.

El mundo de las organizaciones atiende hoy promueve flexibilidad combinado con un exigente resultado, la modernidad empresarial genera profundos cambios en las organizaciones las cuales se preparan de diferentes formas e impulsan estrategias con el objetivo de adaptarse al entorno altamente cambiante.

Cambios y constante información hacen que se desarrollen técnicas para manipular grandes volúmenes de información y donde cada quien trate de cumplir con sus funciones. Deben implementarse entonces, prácticas administrativas dirigidas a garantizar el éxito organizacional y entre ellas, la toma de decisiones, soportada en el análisis de información, es vital; toma de decisiones confiable y acertada y, por supuesto, la obtención de las ventajas competitivas imprescindibles para el avance de las organizaciones.

Aunque no encontramos un consenso sobre lo que es la toma de decisiones, podemos acercarnos a decir que la toma de
decisiones se define como la identificación de un
problema, necesidad u oportunidad sobre la que

decidimos actuar a través de la selección de una variable para la acción, a la cual llegamos después de tener varias alternativas, generando con ello un plan, con cierta cantidad de recursos, optimizándolos a través de una estrategia apropiada que resuelva el problema o la situación por la que actuamos.

Muchas personas adquieren el hábito de tomar decisiones por intuición1, por lo cual no hay un método o una etapa. Con frecuencia, son escasos los tomadores de decisiones que realmente se detienen a considerar el proceso secuencial y sistemático que implica tomar una decisión con el objetivo de obtener realmente la efectividad necesaria previo a una decisión. Drucker, en su libro «La decisión efectiva» se refiere a ello cuando dice: «Una decisión para cumplir con la característica de ser efectiva, debe ser el resultado de un proceso sistemático, con elementos definidos que se manejan en una secuencia de pasos precisos.» Observemos a continuación algunos elementos a tener en cuenta.

EL HEMISFERIO DE LA RAZÓN EN LA TOMA DE DECISIONES

Los tomadores de decisiones deben intentar utilizar sus procesos mentales para alcanzar alguna meta, la cual se consigue combinando decisión y acción. Se requiere una capacidad y disposición para poder estar alerta a la necesidad de actuar pro-activamente, identificar los eventos donde debemos intervenir, buscar información, amplia capacidad de análisis y métodos de evaluación, pare definir las mejores alternativas, clasificadas de las óptimas a las aceptables. Es importante reflexionar para comprender que las decisiones afectan nuestro futuro y el de otras personas y frente a ello la acción es indispensable en el juego de la toma de decisiones.

A veces es difícil reconocer todas las alternativas y sobre todo aquellas más prometedores, en especial cuando esa toma de decisiones incluye oportunidades de hacer algo que no se ha hecho antes. En el juego de las decisiones gerenciales y cuando actuamos a través de nuestra racionalidad, las decisiones se toman con el deseo de transformar o solucionar dentro de los limites de la propia racionalidad, incluyendo una serie de riesgos incorporados que se buscan disminuir.

Según Simón, «la racionalidad de quien toma las decisiones en la organización está limitada, como mínimo de tres modos:

  1. La racionalidad exige un conocimiento completo y la previsión de las consecuencias que tendrán lugar a partir de cada elección. De hecho, el conocimiento de las consecuencias siempre es fragmentado.
  2. Debido a que las consecuencias se producirán en el futuro, la imaginación tiene que proporcionar la falta de información para concederles valor. Pero los valores se pueden pronosticar sólo de un modo imperfecto.

1 Presentimiento y poco uso de la razón y el análisis para tomar decisiones.

2. La racionalidad exige una selección entre todas las conductas alternativas posibles. En la conducta real, sólo llegan, alguna vez, a la mente muy pocas del total de opciones posibles.»

Al actuar con racionalidad, requiere que el tomador de la decisión entienda las consecuencias de las decisiones tomadas tanto en el corto, mediano y sobre manera especial en el largo plazo, muchos de los que rápidamente acostumbran a decidir, se suelen encontrar con sorpresas en el futuro. En este sentido, las decisiones racionales, se basan en opiniones y expectativas sobre la probabilidad de sucesos o resultados inciertos en el futuro, donde a través de un método tratamos de disminuir los riesgos y amentar la probabilidad de éxito.

Con base en lo anterior es posible afirmar que una decisión completamente racional exigirá buena información, cuya búsqueda y recopilación requiere el uso de muchas de las capacidades de la organización, así como un procesamiento de la misma, es decir, un análisis y evaluación, utilizando modernas técnicas y herramientas de análisis, donde tienen una participación interactiva el hombre, su conocimiento y las nuevas tecnologías.

ORIENTACIÓN PARA LA TOMA DE DECISIONES

Análisis De Riesgo: cada decisión se basa en al interacción de variables importantes, muchas de las cuales tienen un elemento de incertidumbre pero quizás un grado bastante alto de probabilidad. por lo tanto, la sensatez de lanzar un nuevo producto podría generar variables criticas: el costo de producto, la inversión del capital, la planta de procesamiento, el precio de la competencia, el tamaño del mercado potencial etc. Es importante que establezcamos un comparativo de variables, con una calificación que otorgamos a cada una para evaluar las mismas.

Árboles de Decisión presentan los puntos de decisión, los acontecimientos fortuitos y las probabilidades existentes en los diversos cursos que se podrían seguir. El enfoque del árbol de decisión hace posible observar, algunas de las principales alternativas y el hecho de que las decisiones posteriormente dependan de acontecimientos en el futuro, los árboles de decisión y técnicas similares de decisión reubican criterios amplios con un centro de atención sobre los elementos importantes de una decisión, hacen resaltar premisas que con frecuencia están escondidas y muestran el proceso de razonamiento mediante el cual se toman las decisiones bajo incertidumbre.

Teorías De Referencia se basa en ideas y actitudes que tienen las personas hacia el riesgo y como lo señalamos anteriormente el juego de las emociones influye, lo que hace que la decisión pueda variar.

La Probabilidad Puramente Estadística, como se aplican a la toma de decisiones, descansan sobre la suposición de que los encargados de tomar las decisiones las seguirán. Podría parecer razonable que si existiera una posibilidad del 70% de

que la decisión sea cierta, un tomador de decisiones siga el camino; sin embargo esto no es necesariamente cierto, pues él sabe muy bien que en el otro apartado se corre un riesgo de estar equivocado en un 30%.

TOMA DE DECISIONES CON PENSAMIENTO CREADOR O ENGENDRADOR

Este pensamiento tiene la tarea de reformular o
reorganizar los modelos o mapas mentales con los
que nos comportamos y actuamos los tomadores de
decisiones por lo que debe cumplir unos mínimos
para lograr su cometido; entre otros, trabaja con
toda la información que le llegue, no se ocupa de
estar haciendo juicios y valoraciones a cada
momento, para garantizar que va por buen camino,
por el contrario, se constituye en un pensamiento
que busca provocar la generación de nuevas ideas,
acepta todas las rutas y caminos y es esencialmente un explorador de todas las alternativas posibles.

El éxito está en trabajar la mayor cantidad de alternativas, de posibilidades, no se termina el proceso de búsqueda cuando se llega a una solución que pareciera satisfactoria, la cual es importante y se toma, pero que no constituye el límite o final del trabajo, es sólo un paso más en el camino a seguir.

El sentido común deja de tener sentido, deja de ser un distractor y no es tan impactante como lo es en el pensamiento lógico, aquí por el propio mecanismo de búsqueda incesante, todas las alternativas y posibilidades son válidas y se convierten en líneas de salida hacia nuevas ideas. En este proceso, lo que hoy es asumido como obvio o preciso, deja de tener esa fuerza.

En la transformación de problemas o búsqueda de soluciones, aprovechamiento de oportunidades y demás acciones que deben seguir los tomadores de decisiones tienen que adoptar una posición amplia, abierta y en concordancia con el pensamiento engendrador, deben tener en cuenta que para solucionar un problema, es necesario examinarlo integralmente.

Proceder a un examen de cada una de las partes que conforman el conjunto del problema, El lograr desmenuzarlo, es un método útil para la obtención de nuevas visiones, que facilitan el trabajo; el método de desagregar el problema, en todas sus partes, es conveniente para tener detalles que suministran información, que bajo la metodología integral, no es fácil conseguir, y que puede ser la clave de la transformación de una situación. Una vez finalizado este trabajo, será más fácil observar, comparar y acercar los análisis independientes, con el contexto integral del problema y su globalidad.

En el pensamiento engendrador no nos preocupa que cada fase sea correcta, que responda a un marco lógico; inclusive es aceptable que podamos “evaluarlas inicialmente así” tener ideas erróneas. Sólo con este procedimiento podemos engendrar nuevas ideas, ser creativos y presentar innovaciones; de otra manera mantenemos nuestra mente en un cuarto frío, donde por la temperatura no se puede procrear nada y en el mejor de los casos todo se lleva a la sala de abortos.

Siempre será preferible haber tenido muchas ideas que no se lograron concretar, pero haber encontrado algunas que destellan; esa es la función del pensamiento engendrador.

Señalan los japoneses que les impresiona cuando un americano llega a una reunión con las decisiones que espera se tomen, mientras que ellos, los japoneses, esperan que de la reunión surjan las decisiones. Probablemente los americanos, también viven impresionados de los japoneses.

Hemos tratado hasta aquí una nueva forma de pensamiento para la creatividad, la que le permita a los tomadores de decisiones lograr objetivos, alcanzar metas, aprender, para ser altamente competitivos frente a otros que sólo esperan que se les acepte lo que ellos creen. Ahora nos corresponde señalar cómo poder llevar eso a cabo, pues existe una brecha entre lo que es tener los instrumentos, conocerlos y luego usarlos, y realmente allí está el secreto, poder usarlos, aplicarlos, ponerlos en la agenda diaria. Es el paso del conocimiento a la acción.

LA ACCIÓN

La acción implica una mejor forma de volvernos creativos, de engendrar pensamiento, de no quedarnos esperando lo accidental. Existe necesidad de generar nuevas ideas y formas para enfrentar cada una de las actividades en las que nos desenvolvemos, especialmente aplicar estos métodos y técnicas para la toma de mejores y más efectivas decisiones, que se conviertan en hábitos dentro de nuestra vida y organización; así lograremos una competitividad permanente, de manera inconsciente, ello quiere decir que practicamos

lo que sabemos, lo que consideramos bueno y efectivo, empezando a hacer parte de nuestra acción y creación cotidiana.

Seguridad y poder para la realización, para la exposición, para la acción. De qué valen tantas buenas y brillantes ideas que pululan por el mundo, si no logran hacerse realidad. Los tomadores de decisiones debe entender que podemos ser brillantes en el método par tomar una decisión, pero el 50% restante es hacerla efectiva.

La creatividad no termina con el nacimiento de la nueva idea, debemos ir más allá, continuar la ruta y lograr la acción. Debemos tener claro el objetivo, establecer las estrategias necesarias y cumplir los pasos o tácticas que sean indispensables para avanzar en el cierre del pensamiento engendrador.

Trabajamos con grupos humanos y, en ese sentido, debemos buscar acercarnos a ellos, recordar que necesitamos que muchos de ellos realicen algo para poder cumplir nuestros objetivos. Las relaciones no son lineales, son circulares, las opiniones no deben ser absolutas, son relativas, son subjetivas, y deben compartirse para volverlas objetivas dentro del grupo; una vez logrado esto, podemos afirmar que las decisiones tomadas están dando su fruto.

Recuerde que tener una idea maravillosa, ingeniosa, altamente innovadora, no garantiza que se realice; muchas de ellas fracasan porque cometemos errores en la venta, en la implementación, en la acción.

El éxito del pensamiento engendrador se cierra con la efectividad, que consiste en la combinación de la eficiencia, y aquí aparece esa zona racional, enfocada, distinguida por lo concreto, el objetivo y la meta conseguida, todo ello implica la integralidad del ser humano como buen tomador y ejecutor de decisiones.

Cuando se llega a la acción debemos tratar con personas que pueden generar resistencia, no estar convencidas, y es un espacio que requiere el ejercicio de un liderazgo para poder seguir la ruta, los tomadores de decisiones, se deben convertir en líderes que son capaces de trasmitir y cohesionar al redero de las decisiones.

Recuerde que el conocimiento del grupo y las personas con las que se trabaja, permite avizorar desde el punto de vista cultural cómo piensan y, por ende, cómo actuarán frente a cada situación. Son instancias que debemos cubrir en nuestro papel de líderes en la toma de decisiones, en la transformación de realidades. Aquí cerramos el ciclo donde con un perfil apropiado podremos tomar mejores decisiones, pasando de los estados de escasez a los de bienestar y teniendo muy en cuenta que el ejecutivo moderno entiende y utiliza todos sus recursos, los racionales, y los emocionales y creativos.

Se hace indispensable conocer más de cada ser humano, de aquellos momentos en que el tomador de decisiones debe soportar su propia presión y el sangrado de sus cicatrices, para imponer una disciplina y caminar hacia un manejo más efectivo de la emoción.

Cada una de las mitades de nuestro globo cerebral, llamadas hemisferios (izquierdo y derecho), permiten funciones diferenciadas, nos acompañan en todo momento y lugar. A ellas les atribuimos los resultados que la vida muestra cotidianamente: seres disciplinados, ordenados, creativos, artistas, idealistas, etc. Podemos ordenarlos de la siguiente forma:

EN EL HEMISFERIO IZQUIERDO aparece la lógica, el razonamiento, el cálculo matemático, la lectura y escritura. Es todo aquello que tiene que ver con nuestra parte racional. Las personas con mayor inclinación hacia este hemisferio presentan características de ser ordenados, secuenciales, disciplinados y, en general, muy analíticos.

El HEMISFERIO DERECHO es dominante en los aspectos del intelecto, en funciones no verbales o espaciales. Allí se encuentra la parte artística, la franja de la emoción, la imaginación, lo musical y el área de la intuición. Las personas con mayor desarrollo en esta zona, pueden presentar características de ser idealistas, altamente creativos, imaginativos, apasionados y con plena orientación hacia el arte.

Jerry Levy nos heredó un importante descubrimiento cuando señaló que el trabajo y procesamiento en ambos hemisferios, a pesar de sus diferencias, son comparables en complejidad. En otras palabras hablamos de lo importante y bien dotado que se encuentra cada uno. Roger Sperry nos compartió que tienen funciones diferentes.

El tomador de decisiones, debe siempre buscar el equilibrio trabajando con sus dos hemisferios. El tomador de decisiones es profesional es genial no por ser diferente, lo es por haber auto-descubierto una interacción entre los dos mundos de su globo cerebral.

Cada ser humano usa aquellas genialidades que ha ejercitado, algunos pasamos la vida tomando los cubiertos con la mano derecha, desconociendo que un pequeño ejercicio para tratar de comer con la mano izquierda ejercita el hemisferio derecho, lo que nos puede hacer más creativos, intuitivos y mejores tomadores de decisiones.

Los seres humanos tenemos una mezcla de las inteligencias, en algunos casos con mayor inclinación hacia alguna de ellas. Es por ello, la importancia de conocernos para desarrollar y potenciar nuestros talentos y habilidades. En el caso de la toma de decisiones, es fundamental saber en qué áreas somos fuertes y en cuáles debemos dedicar tiempo a nuestra preparación.

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