Hace algún tiempo trabajaba para una institución en la que debía viajar por todo el país impartiendo capacitación a colegas de la misma. En ese proceso encontré dos historias que me brindaron una gran enseñanza sobre los auto-justificantes para ser y crecer o para detenernos y limitarnos.
En la primera hallé una persona que vivía en Chuarrancho y trabajaba en San José del Golfo, dos extremos en el departamento de Guatemala, un joven que con muchas dificultades económicas asistía a la universidad y se desplazaba cientos de kilómetros diariamente para poder cubrir sus compromisos laborales, académicos y familiares, todo en camioneta y gran parte de los trayectos gracias a bondadosos conductores que le daban jalón, y otros cuantos kilómetros recorridos a pie, todo por un deseo ferviente, ser abogado.
En otro lugar muy distante del anterior encontré otra persona que realizando trabajos similares, decidió no ir a la universidad porque la camioneta lo dejaba a una cuantas cuadras de su lugar de residencia y en consecuencia armé un paquete de justificantes que lo han impedido, que lo convirtieron en un inmóvil mental, lo limitaron de por vida, ahora mientras uno de ellos es profesional y monta su propia oficina, el otro es uno más de los que sobreviven…
Las personas fracasadas hacen lo posible por justificarse, negándose a vacunarse contra ello, en éste caso contra la enfermedad de la «excusitis», es un antídoto que estimula el espíritu emprendedor, actúa en la auto estima y permite soñar, tener visiones que facilitan la toma de decisiones para crecer y llegar a ser, la vacuna extermina la excusa que justifica el fracaso.
Muchos seres humanos nacemos en hogares humildes, otros salimos del colegio o de la universidad, con la excusa, «no tenemos dinero» otros dicen «si yo fuera más grande, fuerte, alto, elegante, hijo de un personaje», entonces podría hacer; etc. En fin todas las circunstancias que se amparan en una realidad insistente, que me permite dar la justificación de porqué no puedo ser exitoso. Aplicar una vacuna contra la «excusitis»; facilita entender de qué se trata la vida y comprenden que la adversidad puede traer consigo el mejor ramillete para crecer y conseguir nuestros objetivos en la vida.
Dentro de los componentes descubiertos en la vacuna aparece una sustancia que actúa en los «Si hubiera desterrándolos del paciente para siempre y reanimándolo para que entienda que lo efectivo y duradero es la decisión de actuar, facilitando una comprensión de por vida, nacer rico o pobre, no define obligatoriamente el éxito, ni determina los dones que tenemos cada uno.
Un efecto duradero de la medicina es que ante los tropiezos y dificultades de la vida, se asumen las consecuencias, matando la indecisión y la duda. ¿Se anima a aplicarla?