Search
Close this search box

La herencia en el siglo XXI

Home » artículos » La herencia en el siglo XXI

Próximo a cumplir 8 años, mi padre moría, Q.E.D. No entendía mucho lo que pasaba, pero sentí el dolor que ardía en las venas y el único deseo era seguirlo. Pasados los años la pena inició su proceso de retirada y hoy en día lo puedo contar y expresar sin sufrimiento. Pero no quiero contaminar al lector con noticias trágicas, dolorosas y molestas, ya con las que anteceden ésta página hay suficiente, les hablaría de la reflexión que implica para mi, esa necesidad que tenía mi padre de dejarle algo a su familia, después de su muerte.

El proceso terminó cuando cumplí 21 años y lo que oficialmente me entregaron fueron seiscientos cincuenta dólares, igual que a mis hermanos y a mi madre, creo que mi padre que toda su vida luchó por dejar bienes materiales, debía estar sufriendo al ver que todo su trabajo había quedado en manos de intermediarios, papeles, abogados e inflación; ahí realice mi primera reflexión, qué debemos dejar como herencia? Que perdure y no se erosione tan rápido como la muerte.

Escribo sobre el tema por diferentes conversaciones adelantadas con empresarios que se debaten en la decisión de cuanto deben amasar de dinero, para que le alcance a su familia, en caso de que él, por cualquier circunstancia, no está presente y ellos puedan vivir sin inconvenientes.

Esta experiencia me ha marcado, como todo lo que ocurre con los humanos, Lance Armstrong dice que muchas cosas de lo que él es, se lo debe al cáncer, raro verdad, pero es uno de los más grandes atletas del mundo ciclístico, aprendía de su experiencia, ahora la comparte y muchos lo seguimos, Hank Luisetti, cambio la forma de lanzar la bola en el baloncesto, paso de dos manos a una y el señor Michael Jordan, aprovechó esa herencia, lo demás es historia.

Las herencias válidas son aquellas que perduran, que hacen crecer a las personas, que las animan, que generan motivantes propios, que construyen, que aportan a la gente, al individuo que las recibe y a la humanidad, probablemente eso no lo sabía mi padre, él había comprado otro tipo de experiencia y esa me la quiso dejar a mí. Yo ya la recibí y la reinvente, para compartirla con otros seres humanos que deseen seguir mejorándola.

Trabajo para dejar una herencia que se conserve, que mis hijas y mi esposa recuerden siempre, la que nunca se salga de las manos, no deseo que aquellos a quien tanto amo, rompan filas por un dólar más o menos, me quiero apartar de ese tipo de recuerdos, lucho por dejar en la era del conocimiento, eso, conocimiento, preparación, valores, vida, salud, energía, amor, ternura, pasión por lo que se hace, en especial por la vida y por el compromiso con la misma.

A mis amigos les recomiendo que apoyen a su gente para que se preparare, con sus saberes podrán conseguir todo lo que quieran, inviertan en ellos hoy, la herencia en el siglo XXI se entrega, antes y no después de la muerte, y si me lo permiten les informo que yo no pienso dejar mucho dinero, el poco que tengo está comprometido con mi felicidad, antes de morir, pero la realidad es que no quiero morir.

Mi hija pequeña ya sabe leer, y esa es una de las mejores inversiones hechas, cada vez que duerme con su cuento encima del pecho, sí que ya está recibiendo la herencia.

Compártelo
ENCUÉNTRANOS

Km. 9.2 Carretera a El Salvador, Edificio Torre Real.
Santa Catarina Pinula.

[email protected]
WA +502 55957710
PBX: +502 22199377

NAVEGACIÓN
FORMACIÓN & RECURSOS

RYBS Ideas ®️ 2026 – Todos los derechos reservados. – Política de Confidencialidad y Privacidad