El título del artículo es una frase que escuche en alguna campaña publicitaria, que anunciaba una empresa de seguridad, tratando de hacer reflexionar a las personas sobre la necesidad de tener buena seguridad a la entrada de su casa, oficina o empresa, y hoy quiero hablar precisamente de eso, con el enfoque que corresponde a las empresas.
Lamentablemente es una constante encontrarse a la entrada de una casa u oficina, con un guardia o seguridad y digo lamentablemente porque pienso que no debería ser así, parece ser que esto se convirtió en una normativa, en el parqueo, en la puerta principal, al entrar a un área específica, los guardias se han tomado las empresas.
La pregunta que hago es cómo le ha ido con el modelo, realmente en qué manos esta su empresa? Las circunstancias muestran que hay muy malas experiencias y que los administradores no saben, no se enteran, pues ellos no son sometidos a lo que debemos pasar usuarios y clientes de algunas empresas, que han decidido invertir en elevada seguridad para su gente y pésima atención para con el que compra.
Sin embargo cuando ingresas a muchas empresas las misiones y los valores dicen otra cosa; como por ejemplo, el cliente es lo primero, y me pregunto, primero en qué experimentar la falta de actitud de seres armados por fuera y desarmados de ideas para ofrecer una sonrisa o una simple disposición para colaborar con el que hace posible que él cobre su salario, es triste ver como se trata al cliente externo; y luego nos preguntamos ¿y por qué no siguió comprándonos? Señor empresario, le recomiendo hacer una mirada para que observe en manos de quién esta su empresa.
La seguridad es importante, pero sin clientes ésta no tiene ningún valor, señor empresario, revise sus prioridades, no deje que un personaje amparado en un bastó n o una boina, se ponga de gorra la empresa, sin que nadie se de cuenta o pensemos que la seguridad es lo primero. Si sumará la cantidad de minutos que he tenido que esperar, pacientemente a uno de éstos personajes, mientras se autodefine como ser poderoso, por hacer esperar a otros, mojando en el desespero ajeno, su complejo de superioridad militar, mi cuenta en el banco estaría mucho mejor y mi estado emocional superior.
Será que las grandes empresas, medianas o pequeñas que ya ingresaron en el círculo de la seguridad es primero, no desean que sus ventas y utilidades crezcan, creo que sí, ese es el objetivo final de los inversionistas, y de la empresa pública, el servicio, en los dos casos, creo que vale la pena hacer una mirada y enfocarnos en saber en manos de quién estamos?
Muchos colaboradores, jefes, gerentes, presidentes y dueños de empresas deben saber, que cuando llega a su oficina un cliente, proveedor o un futuro socio, trae algo impregnado de lo que recibí previamente, y eso puede determinar un negocio, no es que usted sea un mal funcionario o colaborador, puede que el problema en la empresa sea un grupo de actores invisibles en la toma de decisiones para la compañía, pero muy visibles para el visitante, y que pueden estar haciendo todo lo imposible para que los negocios de la compañía se amarguen, apostados en la era de la seguridad.
Ahora cree usted que vale la pena preguntarse ¿En manos de quién estamos?