La semana anterior regrese de una vista a California, EE UU, me encontraba visitando a uno de mis soles. Coincidencia mente me encontré con una serie de noticias, que son dignas de comentar, elecciones para gobernador, proposición 19 para legalizar el consumo de la marihuana, triunfo de los Gigantes de San Francisco en la Serie Mundial de béisbol, y por supuesto las elecciones de mitad de período en los Estados Unidos. Todas importantes, pero creo tener una m??s trascendente.
Me encontraba trasladándome de una ciudad a otra cuando en la autopista o freeway, como lo denominan ellos, encuentro dos panoramas distintos: en uno la fila de carros, y la lentitud para lograr avanzar unos metros, y en otro, pocos autos disfrutando de la velocidad que permite esa infraestructura.
La pregunta surgió a flor de labios y la respuesta no se hizo esperar, en un letrero muy grande observé las palabras «CARPOOLS ONLY» Que una vez entendido y explicado por los residentes se traduce en un carril para privilegiar a los carros que viajan con m??s personas, carriles para viajes compartidos.
Que interesante verdad, sabemos que son medidas adoptadas en otros países como Canadá y que tienen como objetivo optimizar recursos, disminuir el consumo de combustible, cuidar el medio ambiente, agilizar los traslados etc. Pero lo que se puede observar es vehículos de alta ocupación, pero con un solo ocupante. ¿Qué pasa?
La medida es maravillosa, podría generar ahorro, pero la evolución de la misma no demuestra tal impacto, será que tiene algo que ver con una vida en solitario, con ese mundo de la individualidad y la soledad que visita desde hace mucho tiempo la especie humana, será que deberíamos recomendarle al nuevo gobernador que premie el aislamiento y no la congregación y la asociación.
Por ello rescato esta percepción que encuentro más importante que los grandes acontecimientos deportivos, políticos e inclusive, con prioridad sobre un tema tan delicado como el de las drogas, cuestión que tarde o temprano se resolver?? en un debate político y económico. Pero la aniquilación de la vida en compañía, la razón de ser humana, su naturalidad hacía la participación y la integración, no se puede resolver desde fuera, debemos tratarlo desde dentro familia, escuela, comunidad y naturalmente desde la institucionalidad y la organización empresarial.
Querer premiar la compañía en la edad adulta, cuando por muchos años, se ha enaltecido, exaltado y alabado la soledad, no debería sorprendernos y serviría para reflexionar sobre lo que estamos haciendo. En materia empresarial ocurre exactamente igual, uno de los mayores problemas que enfrentamos los empresarios es lograr que una persona se anime a trabajar conjuntamente con otro colega, y por principio todas nuestras empresas tienen carriles de viaje compartido.
Tenemos leyes y reglamentos en la mayoría de las empresas, misión y visión, todas promueven la cooperación y el trabajo en equipo, pero pocos colegas transitan por ese carril, algunos ni están enterados que existen, prefieren ser premiados en solitario.